Una instalación eléctrica envejece: los bornes se aflojan con los ciclos de calor, los diferenciales pierden sensibilidad y las cajas de registro acumulan suciedad o humedad. Nada de esto se ve a simple vista, pero todo afecta a la seguridad.
En una revisión de mantenimiento comprobamos el funcionamiento real de los diferenciales, reapretamos conexiones del cuadro, medimos la toma de tierra y revisamos los puntos críticos de la vivienda: cocina, baños y circuitos de mayor consumo.
Te entregamos el cuadro rotulado y te explicamos el estado de tu instalación con palabras claras, indicando qué está bien, qué conviene vigilar y qué habría que mejorar.
